Datos Básicos:

Longitud: 26 km.
Desnivel: 684 m.
Duración: 7,5 horas.
Punto de Inicio: Santa Elena (Jaén).
Participantes: 8 socios.

Crónica:

Reunidos en el punto inicial de la ruta (aparcamiento frente al Centro de Control de Túneles), y tras una breve explicación relacionando el recorrido que esperaba al grupo con su contenido histórico, el grupo inició la ruta dirigiéndose en dirección norte hacia el Paso de la Losa. Tras cruzar el Arroyo de los Charcones, se inició un recorrido a través de la estrecha senda que atraviesa el citado paso, y que fue el lugar elegido por el Ejército Almohade para tender una emboscada al Cristiano.
Superado el Paso, se cruzó el Arroyo del Rey y se inició una suave ascensión por la cañada del Camino Muradal, no sin antes despojarse de algo de abrigo, ya que la temperatura comenzaba a ser alta. Se continuó la ascensión a caballo del Camino del Muradal, camino que inicialmente fue el utilizado por el Ejército Cristiano para su movimiento hacia Santa Elena. Durante la ascensión, se pasó por accidentes topográficos cuya toponimia da idea de lo que allí aconteció (Loma de las Calaveras, Collado Matanzas…).
La ascensión finalizó en las ruinas del Castillo de Castro Ferral, fortificación originariamente romana, y construida sobre una mina de hierro (de ahí le viene el nombre), y que fue el lugar ocupado por los almohades, ofreciendo una fácil derrota, e invitando a los cristianos a lanzarse haca Santa Elena y caer en una emboscada. En este lugar, se aprovechó para tomar un ligero avituallamiento.
Se continuó la ruta, variando poco a poco nuestro rumbo, en dirección oeste, con el fin de progresar a través del camino que, según las crónicas, el pastor Martín Alhaja descubrió a los cristianos como alternativa hacia Santa Elena para evitar la emboscada. Se recorrió el famoso y bien conservado “Empedraillo”, lugar donde se reorientó el movimiento, esta vez en dirección sur, con el fin de dirigirse a la Mesa del Rey. Antes de llegar al citado lugar, se aprovechó para hacer un alto prolongado y comer a la sombra de una encina con la imagen de Sierra Nevada al fondo.
Alcanzada la Mesa del Rey, lugar donde el Ejército Cristiano se dispuso para la batalla, y tras identificar la zona en la que, muy probablemente, se planificó el ataque por la buena observación que se tiene del campo de batalla, se inició un rápido descenso hasta alcanzar el poblado de Miranda del Rey. A continuación, a través de angostas sendas repletas de vegetación, el grupo se dirigió a la zona conocida como Llano de Las Américas, lugar en el que se disputó la batalla.
Finalmente, dado que en la autorización obtenida del órgano gestor del Parque Natural se indicó que se debía evitar una zona determinada por estar siendo utilizada para fomentar la repoblación del lince ibérico, tras pasar por el Centro de Interpretación de la batalla, el grupo se dirigió, paralelo a la carretera que une Miranda del Rey con Santa Elena, hasta el punto final del recorrido, finalizando el mismo sin ninguna novedad digna de ser reseñada.

El entorno, maravilloso

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