Datos Básicos:
Longitud: 13 km.
Desnivel: 480 m.
Duración: 5 horas.
Punto y hora de inicio: 09:30 horas en el restaurante del Puerto de Somosierra.
Participantes: 6 socios.
Crónica:
Tras reunirse los integrantes de la ruta en el puerto de Somosierra, y aprovechando que los coches se encontraban aparcados al lado del restaurante, punto de inicio de la ruta, se fue a desayunar para empezar la jornada con energÃa. Una vez terminado el desayuno se explicó brevemente como iba a ser la ruta, la cual no tenÃa ninguna dificultad y se comenzó la marcha.
La ruta empezó andando por el arcén de la N-1, bajando el puerto en dirección a Madrid. Por suerte, la carretera no tenÃa prácticamente nada de tráfico y al cabo de un rato se tomó un camino y se dejó la carretera atrás. El camino tenÃa cierta pendiente y estaba bastante embarrado, debido al deshielo que se habÃa producido por las abundantes nevadas de las semanas anteriores. Poco tiempo después se llegó a un rÃo que habÃa que cruzar y que llevaba abundante agua, pero remontando un poco el cauce del rÃo se encontró un tronco de árbol caÃdo por el que se pudo cruzar sin mucha dificultad.
Al cabo de un rato andando, al llegar al pilón de FuentefrÃo, se dejó la pista y se tomó una senda que salÃa a mano izquierda para llegar hasta el mirador de la Dehesa, un lugar elevado para disfrutar de unas privilegiadas vistas de la Dehesa Bonita de Somosierra. Estando en el mirador, se tomaron unas cuantas fotos, siendo algunas de ellas fotos de grupo a vista de pájaro, gracias a un palo sefie de 3 metros de largo.
Tras la parada en el mirador, se volvió a la pista para retomar la marcha, aprovechando el palo sefie para grabar un par de videos simulando que se estaban grabando desde lo alto con un dron. Después de un rato andando, el grupo se encontró con un caballo que se encontraba cruzado en medio de la pista, al cual una de las integrantes del grupo le ofreció muy amablemente una manzana, pero el caballo no la aceptó.
Tras dejar atrás el caballo y un grupo de vacas que se encontraban pastando tranquilamente, se llego a un cruce, tomando el camino de la izquierda, para llegar a una pequeña explanada con unas vistas panorámica desde donde se podÃa ver la Cascada de los Litueros al fondo, lugar al que se llegarÃa más adelante. Tras una breve parada para comer algo, se continuó el camino para llegar casi hasta el punto de inicio, tomando justo antes una senda que salÃa a mano derecha para poder ir a la cascada. La senda atravesaba zonas nuevamente embarradas y partes con fuertes pendientes cuesta abajo hasta llegar a una pista de la cual salÃa un camino que terminaba justo en la cascada, de la cual caÃa mucha agua y lugar donde se hizo la foto de grupo.
Después de haber descansado un rato y tras refrescarse junto a la cascada, tan solo quedaba volver a la pista, pero esta vez en dirección a la carretera, para subir en dirección al puerto y volver al punto de inicio de la ruta. Como viene siendo habitual, la jornada termino tomando unas raciones en el restaurante acompañadas de unas merecidas cervezas.