Datos Básicos

Longitud: 16 km.
Duración: 7 horas.
Desnivel: 375 m.
Punto de Inicio: En camino de Villarejos a La Fresneda de la Jara, en la salida de la localidad de Fresneda de la Jara.
Participantes: 8 participantes, todos socios.

Crónica

La jornada comenzó en el lugar habitual de Toledo con 5 participantes que se encaminaron en dos vehículos hasta Torrecilla de la Jara, donde en el Bar Plaza se tomó el habitual café previo a la ruta. En La Fresneda el bar hasta las 9 no abría. Allí había unos cazadores que iban a participar en una montería de caza menor y tranquilizaron al grupo ya que la montería no se realizaba por la zona en la que se desarrollaría la ruta.
Rápidamente, los 5 participantes se dirigieron al punto de inicio de la ruta donde estaban esperando los otros 3 participantes. Una vez aparcados los vehículos, el grupo tras los saludos pertinentes se encaminó a la presa del embalse del Gébalo, un embalse que estaba bastante lleno y que, aunque no es excesivamente grande, sí da alegría ver que en estas fechas las reservas de agua están a un buen nivel. En la presa se realizaron las fotos pertinentes incluyendo el palo selfie que aportó Ángel y que permitió realizar unas estupendas fotos.
La ruta continuó con una subida no muy exigente pero larga que hizo que el grupo alcanzara una zona de dehesa, en la que se pudieron ver ruinas de labranzas de adobe. Ya llaneando, el grupo salió a la dehesa y empezó el desfile de ciervos expulsados de su zona de confort por la montería anteriormente citada.
El grupo tras un par de kilómetros de disfrute visualizando rebaños de ciervos atravesando los caminos en plena huída, el grupo llegó a la primera laguna de Paniagua, con mucha agua, lo que permitió realizar fotos muy interesantes, por supuesto con la bandera del club.
Una vez realizadas las fotos, el grupo se acercó a la segunda laguna, ya cerca de la Sierra de Jaeña, que tenía mucha fauna acuática, lo que hizo el disfrute del grupo.
Una vez visitada la segunda laguna, el grupo retrocedió por sus mismos pasos hasta la primera laguna donde tomó un camino que se encaminaba al este para regresar de nuevo hacia el río.
A unos 500 metros sorteando charcos, el grupo llegó a un pequeño bosque de encinas que rodeaban un par de casas de campo. En ese punto se aprovechó para hacer la parada larga del día, incluyendo bocata, refrescos y dulces.
A partir de ahí, una larga bajada hasta el río Gébalo que llevaba buen caudal y que obligó a los participantes a descalzarse y a pasar con los pies descalzos el río. Una vez pasado, sin ningún incidente, el grupo comenzó la subida que llevaría al grupo hasta el cruce con la carretera TO-1095, que se tomó para seguir durante unos tres kilómetros y medio hasta el lugar de salida.
Para terminar la ruta como se merece, el grupo degustó unas deliciosas cervezas y unos espectaculares aperitivos en el bar del pueblo.

Foto de familia

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